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28 oct 2010

Novela Corta II

El día más feliz de mi vida...

Hoy me parecía el día más maravilloso del mundo, viernes, diecisiete de Junio, cumplía 15 años, el sol irradiaba, mas no llegaba a hacer calor como para sentirse uno sofocado, sino más bien era un calor placentero, además, la brisa veraniega parecía embriagar a los alegres jilgueros, golondrinas y gorriones que se posaban tranquilos en las altas copas de los arboles. El verde lozano del monte se mezclaba sutilmente con el extraordinario azul del cielo… En clase los compañeros me hicieron un fantástico festejo, y los regalos brotaron de sus manos, Ana me invito a comer en concilio con casi dos decenas de amigos en el centro comercial, parecía que nada podía ir mejor, además Juan me había llamado para quedar esta misma noche… Juan… El chico con el que llevaba soñando toda mi infancia… Era delgado y esbelto, tenía un cabello hermoso, largo, que blandía dorado al viento, y sus ojos azules me embelesaban constantemente cada vez que rondaba cerca de mí. Todas mis compañeras me decían que era una ingenua por creer que algún día estaría él entre mis brazos… pero la gente a veces se equivocaba, y esta parecía ser una de esas veces. Las nubes parecían formar bellos corazones, y contemplaba atónita la infinidad del universo sobre mí… Eran apenas las siete de la tarde y el día me esperaba para que me deleitara con él. Pensé en dirigirme a casa, y así serenarme del frenético júbilo y arreglarme para la gran cita, pues solo faltaban dos horas  para el gran encuentro.
-          ¡Mama!
El grito fue mudo, pues nadie respondió. El silencio se hizo presa de mi, y un mal presagio me recorrió la espalda en forma de escalofrió, los pasos livianos y lentos de un alma que caminaba en su agonía fue lo poco que logre escuchar, los cuales me convencí a seguir, abrí la puerta que daba al pasillo, y se desplomo entre mis brazos mi madre, con la cara hinchada, un ojo morado, el cuerpo entumecido y algunas gotas de sangre que manaba. En ese momento mi cuerpo palideció ipso facto, desprendí mis irrefrenables lagrimas que intentaban reprimirse, e intente arrancar una palabra de lo sucedido, pero no quiso hablar, aunque no hacía falta que lo hiciese, pues ya sabía lo que había pasado… ¿Por qué aquel día…? No podía dejar a mi madre en estas condiciones, por lo que fui al botiquín a recoger algodones, sueros, y Betadine para curarla las heridas, la angustia crecía en mí cuando notaba los leves quejidos… Las preguntas me atormentaban, pues no era capaz de entender el porqué tenía que ser así mi vida… La lleve un vaso de agua que me fue encomendado, y me senté a su lado. La cogí de la mano, y la notaba languidecida, por lo que intente que hablara, necesitaba escucharla, pues temía que algo funesto la sucediese, tenía miedo de llamar a la ambulancia, pero era mi madre la que estaba malherida.
Agarre el teléfono del salón y me dispuse a marcar, mas con los nervios no recordaba exactamente cuál era el de la ambulancia y cual el de urgencias o el de la policía, por lo que simplemente marque,
-          -112… En caso de duda es el mejor numero- Uno, uno, dos, Asturias emergencias ¿Necesita algo? – Contesto un voz al otro lado -
-          Sí, yo… Llamaba porque mi madre esta malherida…
-          ¿Cuál es el motivo de ello?
-          -Era incapaz de mentir, tenía miedo, y rompí a llorar- La ha pegado otra vez – dije entre sollozos
Me pidió el nombre, pero no tenía fuerzas de responder nada, no podía contenerme, estaba asustada, ella me intentó tranquilizar, y conseguí a duras penas darla la dirección y algún dato más.
-          Iremo… - Colgué el teléfono tan rápido como pude, pues había llegado a casa mi padre-
El portazo pudo escucharse bien claro, estaba cabreado. Yo me escondí en el salón, con la intención de que no me encontrase, además alguien tendría que venir a mi llamada, pero el sonido de un cuadro roto, que hizo eco en mi cabeza, me impulso a salir corriendo hacia el cuarto de mi madre, para evitar que pasara nada más. Me situé delante de la puerta, y me resigne a que Antonio entrara por la puerta, pero mis intentos fueron en vano, pues no podía compararme a su fuerza, frustrada grite y le intente agredir con enfurecidos puñetazos, pero de nada serviría, simplemente, él me arrebato de la presencia de quien más quería sacándome de la habitación, y sin querer grite tras la puerta.
-          ¡No tardaran mama! ¡Aguanta!
Sé que no debí decir eso, pero la desesperación me obligo a dar un grito de consuelo a mi madre…
-          ¿A quién coño has llamado? – Se oyeron golpes repetidos, y yo no paraba de golpear la puerta, intente derribarla, y solo conseguía aumentar mi frustración. Los gritos de socorro me hacían insoportable estos momentos de agonía, los llantos de mi madre, se me atragantaban en la garganta impidiéndome respirar, y empecé a sentirme débil, gritaba, y golpeaba cada vez mas mermada, y de repente, me derrumbe en el suelo desmayada…

-          Despierta… -una dulce voz me susurro al oído-
-          ¿Dónde estoy? –dije sin abrir los ojos por temor-
-          Estas en el hospital, pero tranquila, estas bien –pude distinguir esa voz… podría distinguirla en cualquier lugar del mundo… Era Juan… -
-          ¿Dónde está mi madre? –era lo que más me preocupaba ahora-
A lo que respondió una persona que entró por la puerta, era la enfermera.
-          Está en la cama de al lado, descansando, ahora duerme, en cinco minutos iremos a verla, se pondrá bien, te desmayaste poco antes de que llegaran a tu casa los médicos. Tienes suerte de tener a un chico que te quiera tanto, ha estado todo el rato a tu lado.
-          ¿Y mi padre?
-          Lo llevaron a prisión, está en sentencia, y tiene testigos, por lo que estaréis seguras las dos durante mucho tiempo. Ya no deberás preocuparte más por él...
En ese momento Juan me cogió de la mano, y sonó el reloj, eran las doce… Y con el acabo mi cumpleaños… y tuve el mejor regalo que se me podía otorgar… a mi madre…






"Relato contra la violencia de género"

Un sueño...

Un sueño...

Desperté, si es que realmente se le consideraba despertar, pues nunca sabias donde empezaban los sueños y donde acababan. El sol nos brindaba una mañana más la alegría de la vida, y la sonrisa de mi amada me recordaba lo feliz que soy. La gente recorría las calles en busca de armonía, los jardines eran cada vez más bellos, y nadie ya recordaba la palabra tristeza. La naturaleza se entrelazaba con cada persona, y aprendimos a convivir con ella, amamos todo aquello que nos rodeaba, y el cielo no era una ventana hacia lo imposible de alcanzar, si no que era el reflejo del mundo; y las estrellas, cada uno de nuestros corazones, que brillan impetuosos… aun cuando nosotros no los vemos …

Reflexión VIII

Pobreza...


Dicen que después de la tormenta, todo se aclara, y antes de esta, todo se encuentra en calma... Pero... ¿Que debe hacerse cuando la vida es un diluvio? Cuando no puedes ver el cielo, ni siquiera recordarlo, por el hecho de que jamas lo has visto...
Después de tanto tiempo me acostumbré a caminar mojado, a arrastrarme por el barro, a sentir vergüenza, pero no de mi... si no del ser humano, que no es capaz de actuar en indiferencia de su imagen social...
Incluso ellos mismos se avergüenzan de si mismos, por ello se visten con dinero, y se presentan con el nombre de sus posesiones... Porque no son capaces de asumir que son pobres, por mucho dinero que posean... 

Reflexión VII

¿Quienes somos?

Todos buscamos respuestas sin buscar primero la verdadera pregunta. 
Todos intentamos llegar primeros, aún sin saber a donde vamos...
Pero nadie quieres darse cuenta que ser el primero es ser el último cuando el camino esta por dentro y solo corremos por miedo a tener tiempo de preguntarnos quieres somos...

Cita III

Haberme despertado hoy ha sido el sueño mas bonito que he tenido nunca...

Reflexión VI

Dios


Si Dios estuviera en el cielo, nadie podría conocerlo, pues queda mas allá de nuestro alcance. 
Si Dios estuviera en la tierra, todo el mundo intentaría poseerlo...
Por eso solo está en nuestros corazones, el único sitio donde nadie y todos podemos llegar...

Amor II

Sus ojos...


Era mediodía, y el sol, alzado con soberbia hacía alarde de su inconmensurable poder. Las temperaturas, tales como no se sucedieron en años, que mas allá de molestar, eran ya temidas por los mortales. Yo, aún así, y a riesgo de cualquier incidencia, como pudiera ser una insolación o incluso deshidratación por el extenso de aquel camino apartado y abrupto. Me dispuse sin vacilación ni titubeo a embarcarme en tal hazaña. Era cada paso mas firme que el anterior, y a cada kilómetro un rayo de esperanza. En pocas horas, ella partiría, partiendo también mi corazón en su ambigüedad. 
Debía llegar antes de que se fuera, era menester retener esos ojos que sueño y a la vez me privan de soñar por mantenerme la noche en vela...

25 oct 2010

Reflexión V

Loco...

No se basa la locura en saberse de loco, si no en pensar que no lo estas, en creerte verdad en un mondo de locos, que aun siéndolo, esta igual de loco que tu y yo... 
Porque la locura es la posibilidad de creer posible todas las posibilidades, y quien hace esto esta tan loco que puede ver la verdad, porque esta reside en todas partes y en ninguna. Por eso el único loco que que esta tan loco como para no estarlo, es capaz de ver la verdad.

Libertad III

Prejuicios


Una persona libre no es aquella que puede ir y venir a su antojo, que compra o roba con impunidad, que acusa o protege a voluntad...
Una persona libre es aquella que ama y respeta, pues no esta encadenada a sus propios prejuicios.

Reflexión IV

¿De que le sirve al hombre ser de hierro u oro cuando el mundo y el universo es tierra y agua...?
Se humilde, pues solo el barro logra unirse  con la tierra y con Dios mismo, pues esta dentro de ti y de mi...

Libertad II

Somos tan libres...


Somos tan libres que podemos juzgar por nosotros mismos,
Somos tan libres que podemos tener prejuicios a voluntad,
Somos tan libres que podemos dejar de respetar la libertad,
Somos tan libres que podemos incluso encadenar a las personas,

"Espero que algún día comprendamos que es la libertad"

Cita II

Los reyes y la iglesia discutirán el motivo de la caída de su imperio mientras los lagartos y las ratas se disputaran la herencia del templo y el castillo vencido

21 de Diciembre de 2012

Cita I

Cuando el mundo deje de ser mundo, y nosotros seamos sin ser, descubriremos la verdad por la que tantas veces nos hemos equivocado...

21 de Diciembre del 2012

Libertad I

Lucha


Algunos luchan por dinero,
por eso mueren pobres. 
Algunos luchan por liberar un pueblo,
por eso mueren atados a él.
Lucha por liberarte a ti mismo,
y aunque te encadenen, 
no podrán robarte tu libertad.

Amor I

Una flor...


Te regalaría una flor,
pero no quiero arrancarla del suelo,
Te regalaría la tierra,
pero no quiero ser poseído por nadie,
Te regalaría el universo,
pero no puedo, porque ya es nuestro...

22 oct 2010

Poesia I

Pregunta

Son los dias eternos sin leer tu voz,
busco la luna para hacerla una pregunta,
¿Cuando podre sentir tu calor?
Y sin ser adivina, solo presunta,
me contexta sin contar con mi dolor,
con flechas venenosas de afilada punta,
-Renuncia, su camino al tuyo nunca se junta...

Mi corazón afligido niega esta verdad,
pues anhela vivir eternamente a tu lado,
no creo que tu encuentro sea casualidad,
y aun habiendome el destino vedado,
confio en la infinita posibilidad,
pues yo soy mi prodio dios,
y tu seras mi realidad...

Doy gracias a la luna,      
pues si no me hubiera dicho 
que tu encuentro es imposible,
no haría lo imposible        
por estar contigo...         

Reflexión III

 Luna

Es la luna mi consuelo, siempre te contemplo, me das fuerzas para seguir mi camino, jamas me dejaste solo, siempre me iluminaste el camino, y nunca me delumbraste, pues tu luz es pura, como el amor...
Pero al igual que todos, tienes un lado oscuro, frio porque pocas veces el sol te acoge en su regazo; tenebroso, pues de todo aquello que desconocemos desconfiamos por miedo...
Eres como mi corazón, solitario, dando vueltas a un mundo que no entendemos...
Quiero confesarte algo, quiero pedir tu ayuda... Quiero compartir mi energia contigo, y te pido, que hagas lo mismo. No para abarcar las estrellas o el propio mundo, si no para conocernos a nosotros mismos, que somos infinitos, y en ese infinito en el que estamos tu y yo, podre abrazarte porque no existe el espacio ni el tiempo.
Te amo, porque eres parte de mi, al igual que yo soy parte de ti...

21 oct 2010

Reflexión II

Camino


Camino, por esta senda que es el dolor, con los ojos vendados, desorientado, pues cuanto mas avanzo, más me estremezco; pero mi corazón no me deja retroceder, ya que esta embriagado por tu amor… Es tarde… o pronto, según lo desees mirar… El sol se esconde tras la montaña, y oscuridad se cierne sobre mi… oscuridad… Terrible soledad que me abarca… Pues mi vida es un sin fin de cicatrices que no dejan de manar y torturarme… Soy esa alma que divaga entre recuerdos muertos, ese sentimiento estremecido que no puede levantarse porque es más grande su tristeza que su propio espíritu… Soy pena y miseria, en un cuerpo tan mortal, que es lo único que me alivia el saber; el que este dolor no será eterno, pues el día que termine mi desdicha, seré igual de agradecido…

¿Qué es la vida, más que un camino en que hagas lo que hagas tendrás el mismo fin? De que sirve entonces luchar, si no conocerás la dicha de tus hijos, ni la sonrisa agradecida de las generaciones por las que luchaste… ¿De que sirve al igual rendirse? Pues nadie en muerte te guardara ya rencor, y quienes lo hacen en vida no son mas que pasado… Entonces, ¿Qué debes hacer, si tu vida es solo un sueño? Algo tan efímero que siquiera te da tiempo a pensar si merece la pena vivir tan insignificante suspiro… Mas si he de morir, luchare por que mi alma vuele en paz, que satisfaga sus deseos y sea libre… Volare eternamente, y no cesaré en resguárdecerme del rencor y el odio, pues solo estos son mi propia tortura. Amaré incondicionalmente, ya que nadie merece ser juzgado, cuando yo siquiera comprendí la propia vida… 

Reflexión I

Transformación


Era una clara mañana, la bruma era espesa, y aparentaba no existir mas horizonte que aquel sendero en la montaña, parecía que todo se reducía a un solo momento en el infinito, en el cual no existía más que silencio… Las gotas empezaron a caer, lentas, pues no había nada que dictara la necesidad de adelantarse… El agua, era ahora parte de mí ser, al igual que lo era todo lo que me rodeaba… Sentí en ese momento que era libre, feliz, un ser omnipotente que no necesitaba más que no hacer nada; me senté en la tierra, ahora mojada, convirtiéndose poco a poco en barro… Cerré los ojos, y pude contemplar el todo que emergía de mi interior y que abarcaba el universo…